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domingo, 13 de abril de 2014

Un acercamiento a la Asociación Valenciana de Espina Bífida

La Asociación Valenciana de Espina Bífida o AVEB es una asociación sin ánimo de lucro que se centra en la atención a personas afectadas por espina bífida principalmente, aunque también atienden a personas con patologías similares.

A modo de aproximación a la espina bífida, es una lesión medular congénita que da lugar a personas con movilidad reducida, pérdida de sensibilidad medular, debilidad medular, alergia al látex, pubertad precoz, entre otras consecuencias. Existen tres tipos, de menor a mayor gravedad: espina bífida oculta, merningocele, y mielomeningocele.

Volviendo a la acción de la asociación, su objetivo principal es la integración y la plena normalización de la vida para las personas a las que atiende, realizando para ello actuaciones encaminadas a alcanzar la igualdad de derechos y oportunidades, y  la eliminación de la discriminación y la exclusión social, acercando para ello a las familias a las que atiende las ayudas y apoyos necesarios para responder a las necesidades de cada persona concreta.

Bajo el lema de esa igualdad la asociación trabaja para dar lugar a espacios en los que las personas con espina bífida no se sientan como el “diferente” sino como uno más, siendo esta la razón por la que en el ámbito no formal orientan sus actividades a las personas que padecen ese mismo tipo de diversidad funcional o similares.   

A su vez, como base metodológica de su intervención apuestan por el ocio y tiempo libre, realizando programas que se basan en el fomento de la participación inclusiva de las personas a las que atienden. Es decir, que los programas que desarrollan nazcan de la mano de los propios destinatarios.

Hablamos, por lo tanto, de un ocio inclusivo, como estrategia “innovadora que potencia procesos de transformación e inclusión social” en palabras de los trabajadores del ámbito social que forman parte de esta asociación. Se trata, además, de un ocio muy amplio, pues realizan actividades muy variadas, siempre adaptadas a los deseos y necesidades de las personas a las que se dirigen. Se realizan actividades que van desde talleres, paseos,  cenas, bolera, cine, conciertos de música, excursiones a parques de atracciones, al Oceanogràfic… hasta actividades que requieren de mayor preparación y recursos como el esquí adaptado o el surf inclusivo, pero que tienen como resultado experiencias muy bonitas, pues suponen el crecimiento personal tanto de los profesionales como de los destinatarios. Concretamente sobre el surf inclusivo podéis encontrar un vídeo en la página web de AVEB, a la que podéis acceder a través del siguiente enlace: http://www.espinabifidavalencia.org/.

Como ideas base sobre las que guían su acción en el área de ocio y tiempo libre se encontrarían las siguientes:
-La necesidad de difundir la sensibilidad y aceptación hacia la diversidad, dando lugar a un cambio mental como paso previo al cambio social.
-Promocionar la accesibilidad universal de todas las personas al ocio y tiempo libre, independientemente de sus características.
-Fomento de un ocio no excluyente, abierto a toda la ciudadanía, aunque su acción se oriente más al colectivo específico ya comentado. Y con esto, crear condiciones que hagan posible la participación ciudadana.
-Socializar y difundir los proyectos de ocio inclusivo.

En cuanto al equipo profesional que forma parte de la asociación, disponen  de diferentes figuras como un educador para el piso tutelado, una técnica de ocio, trabajadores sociales, voluntariado, etc. Concretamente, el voluntariado se concibe como un pilar muy importante, y por ello realizan cursos de formación de voluntariado bajo un enfoque educativo basado en la horizontalidad, la igualdad, etc.

Como último punto, la asociación tiene un programa residencial de corta estancia denominado “El Teu Espai”, y se centra en intentar normalizar la vida de las personas a las que atiende, fomentando para ello aspectos como la autonomía personal, habilidades sociales, inserción laboral, formación académica, rehabilitación psicosocial, ocio y tiempo libre, etc. Se trata de una acción que se adapta a las características de cada caso, pero que, dentro de lo posible, intenta que las personas a las que atiende sean capaces de realizar las tareas propias de cualquier vivienda, y que la convivencia sea positiva, algo que a veces se vuelve complicado porque provoca numerosos conflictos, pero que, como en cualquier otro piso, deben quedar como simples conflictos de convivencia.

En suma, esta asociación es un ejemplo de lucha por la aceptación de la diversidad, y más allá, lucha por el derecho a ser diferente sin que ello conlleve la discriminación o el menosprecio. En palabras de la asociación, el fomento de la visión de la discapacidad como “la capacidad de ser extraordinariamente capaz”.

Feliz domingo,


Iris.

Un pequeño cuento con una gran reflexión.

Había una vez, en un pueblecito muy pequeño, un hombre que trabajaba de aguador. Por aquel entonces el agua no salía de los grifos, sino que estaba en el fondo de profundos pozos o en el caudal de los ríos. Si no había pozos excavados cerca del pueblo, el que no quería ir a buscar el agua personalmente debía comprarla a uno de los aguadores que , con grandes tinajas, iban y volvían al pueblo con el preciado líquido.
Una mañana, una de las tinajas se agrietó y empezó a perder agua por el camino. Al llegar al pueblo, los compradores le pagaron las acostumbradas diez monedas por la tinaja de la derecha, pero sólo cinco por el contenido de la otra, que apenas llegaba a la mitad.
Comprar una tinaja nueva era demasiado costoso para el aguador. Así que decidió que debía apurar el paso para compensar la diferencia de dinero que recibía.
Durante dos años el hombre siguió yendo y viniendo a paso firme, llevando agua al pueblo y recibiendo sus quince monedas como pago por una tinaja y media de agua.
Una noche lo despertó un chist y en su habitación:
-          Chisssst…chisssst..
-          ¿Quién anda ahí?- preguntó el hombre.
-          Soy yo –dijo una voz que salía de la tinaja agrietada.
-          ¿Por  qué me despiertas a estas horas?
-          Supongo que si te hablara de día y a plena luz, el susto te impediría que me escucharas. Y necesito que me escuches.
-          ¿Qué quieres?
-          Quiero pedirte que me perdones. No fue culpa mía la grieta por donde el agua se escurre, pero sé lo mucho que te he perjudicado. Cada día, cuando llegas al pueblo cansado y recibes por mi contenido la mitad de lo que recibes por mí hermana, me dan ganas de llorar. Yo sé que debías haberme cambiado por una tinaja nueva y desecharme, y sin embargo me has mantenido a tu lado. Quiero agradecértelo y pedirte una vez más que me disculpes.
-          Es gracioso que me pidas disculpas- dijo el aguador-. Mañana, bien temprano, saldremos juntos tú y yo. Quiero enseñarte algo.
El aguador siguió durmiendo hasta el alba. Cuando el sol asomó por el horizonte, tomó la vasija agrietada y se fue con ella al río.
-          Mira- dijo al llegar, señalando la ciudad-. ¿Qué ves?
-          La ciudad- dijo la vasija.
-          ¿Y qué más?- preguntó el hombre.
-          No sé…El camino- contestó la vasija.
-          Exacto. Mira a los lados del sendero. ¿Qué ves?
-          Veo la tierra seca y el ripio del lado derecho del camino y los canteros de flores del lado izquierdo- dijo la vasija, que no entendía qué le quería mostrar su dueño.
-          Durante muchos años he recorrido este camino triste y solitario llevando el agua hasta el pueblo y recibiendo igual cantidad de monedas por ambas tinajas…Pero un día noté que te habías agrietado y que perdías agua. Yo no podía cambiarte, así que tomé una decisión: compré semillas de flores de todos los colores y las sembré a ambos lados del camino. En cada viaje que hacía, el agua que derramabas regaba el lado izquierdo del sendero y, en estos dos años, conseguiste crear esta diferencia. El aguador hizo una  pausa y, acariciando a su leal vasija, le dijo << ¿Y tú me pides disculpas? ¿Qué importan algunas monedas menos si gracias a ti y a tu grieta los colores de las flores me alegran el camino? Soy yo quien debe agradecerte tu defecto>>


Hasta aquí por hoy. La diferencia, los defectos, son los que realmente nos hacen ser nosotros, nos hacen ser únicos, valorados e imprescindibles. Porque la perfección más perfecta es la que está formada por las imperfecciones que cada uno de nosotros poseemos.

Feliz domingo,

Eva.